Hoy, un día como otro cualquiera, un domingo, como podría ser
un domingo, millones de personas sintiendo un montón de cosas, una frase que leí
ayer que me encanto, “Cuando el sabio señala a la luna, el ignorante se fija en
el dedo”. Cuan grandes podemos llegar a ser, cual es nuestro potencial, y en
que cubo tan diminuto queremos meterlo, pudiéndolo expandir hasta todo su
potencial. Nos centramos en cosas simples, diminutas, no vemos la grandeza de
todo, no vemos el mundo, y es triste. Hoy en día, doy gracias de ser como soy,
algunos me odiaran, otros me querrán, si, pero eso pasa siempre, no llueve a
gusto de todo. Y como estuvo hablando una vez con un amigo “¿Y por qué no?” es
la pregunta esencial. La gente es tan tajante como pare decir esto es así y es
la verdad absoluta, no puede ser otra cosa, y ¿Por qué no?, desde aquí os hago
la invitación a utilizarla a menudo. El universo es enorme, infinito y nosotros
estamos en el.
Somos fantásticos